Reseñas

Lo innombrable

Sobre Matate, amor, de Ariana Harwicz

Por Andrea Ruiz

Ariana Harwicz (Buenos Aires, 1977) acaba de publicar Degenerado, su cuarta novela, en la que aborda el tema del abuso infantil como una forma de hablar también de la masculinidad en tiempos de feministas.

Buen momento para iniciar un recorrido por la obra de esta argentina de 42 años, autora de una “trilogía de la pasión”, como ella misma la llama, compuesta por Matate, amor (2012), La débil mental (2014) y Precoz (2015). 

En la primera novela, Matate, amor, nadie tiene nombre. Hay una mujer que observa, piensa y desea. Extrañada de su bebé, de su pareja, de la vida. Más que un relato, la lectura de Matate, amor es un pasaje a la psiquis de esa mujer que asiste a su propia vida desde un encierro interior. Y desde ahí el mundo, los rituales sociales, el matrimonio, el deseo, la maternidad adquieren una crudeza atroz. A esa mujer le cuesta cumplir con la mecánica del sentido común y lanza frases hirientes y atraviesa corriendo una ventana que se rompe y la lastima y corre al bosque y se esconde y se deja encontrar y vuelve. 

Las otras al segundo de parir suelen decir, ya no imagino mi vida sin él, es como si hubiera estado desde siempre, pfff. ¡Ahí voy, amor! Quiero gritar, pero me hundo más en la tierra agrietada. Quiero gruñir, berrear, y a cambio dejo que los mosquitos me piquen, que se deleiten con mi piel azucarada. El sol me devuelve el reflejo plateado del cuchillo en la mano y me ciega. El cielo  está rojo, violeta, tiembla. Oigo que me buscan, el bebé cagado y el marido en cueros. Ma-ma, ta-ta, ca-ca. Es mi bebé que habla, toda la noche. Co-co-na-na-ba-ba. Ahí están. Dejo el cuchillo en el pastizal quemado, espero que cuando lo encuentre parezca un bisturí, una pluma, un alfiler. 

Puede ser un puerperio complicado, depresión, angustia, pero el sello del afuera es locura. Y sin embargo es difícil no ver cierta lucidez extrema en este relato sufriente, deseante y por momentos claustrofóbico. El hijo es un cachorrito, el sexo una catarsis sin resolver, el amor y la felicidad una ficción insoportable. 

Eso veía de mí. Una mujer que debía calmarse. Volverse una ameba. Irse a un lugar de sábanas y paredes blancas, bajo la lengua, pastillitas, pildoritas, comprimidos. Conocer a la vecina de cuarto, tomar el jugo con los otros desgraciados, hacer talleres de manualidades, leer libros de tapas duras e ilustraciones. Hasta que un día los otros internos inflan globos y pintan carteles de despedida con crayones y soy dada de alta y vuelvo a la sociedad. 

Puede ser locura o irracionalidad, sí. Pero también puede ser simplemente una mujer pugnando por una existencia que no se parezca tanto a la muerte. No tiene nombre, pero podría tener el tuyo.

Matate, amor

Ariana Harwicz

Editorial Mardulce, Buenos Aires, 2018

ISBN: 978-987-3731-28-0