Reseñas

La muerte es cruzar una puerta

En el true crime Magnetizado, el autor argentino Carlos Busqued explora la mente de un asesino.

Por Andrea Ruiz

Septiembre de 1982. Ricardo Melogno, de veinte años, está parado en una esquina del barrio porteño de Mataderos. Espera que «algo adentro» le diga «es ese» y para un taxi. Da una dirección y cuando el auto se detiene, mata al taxista de un tiro en la sien derecha. Siempre en el asiento trasero, fuma uno o dos cigarrillos, toma el dinero y los documentos de la víctima y se va a cenar a un restaurante cercano. No recuerda sentir nada ni antes ni después del crimen. La secuencia se repite cuatro veces y después se detiene.  Un mes después del cuarto asesinato, la familia de Ricardo encuentra los cuatro documentos en una especie de altar y lo entrega. Ricardo confiesa todo.

34 años después, un Melogno de 54 acepta, aconsejado por el equipo que lo trata en el penal de Ezeiza,  conversar con un escritor para reconstruir su historia. El escritor es Carlos Busqued y la conversación que mantienen durante casi un año se convierte en Magnetizado, el segundo libro del chaqueño (el primero es el escalofriante Bajo este sol tremendo, también publicado por Anagrama, en 2009).

La escritura de Busqued es precisa, despojada, quirúrgica. Sus intervenciones en la charla son mínimas, las necesarias para establecer o reponer el curso del relato. Y el relato es el de un derrotero atroz por el sistema penitenciario y psiquiátrico argentino. Tres décadas de aislamiento, medicación pesada y diagnósticos contradictorios que hacen increíble la supervivencia y la cordura con que el protagonista hilvana y explica cada paso de ese tránsito, cada aspecto de su personalidad y de su vida.

El eje organizador de Magnetizado, lo que constituye su efectividad, es un vacío, un punto ciego, una pregunta angustiante, que no logra resolver ni el juez, ni los psiquiatras ni el propio asesino,  el único misterio que queda por resolver del caso policial y de la vida misma: ¿Por qué?

Si hubiera una respuesta, no habría libro.

 

Magnetizado, Carlos Busqued

FRAGMENTO:

-Me contaron de alguien que te vio levitar.

(Frunce el ceño, sonríe divertido)

-¿Quién?

-Una persona que te conocía en la Unidad 20 y volvió a caer preso. Lo trajeron acá y cuando vio que estabas vos, pidió estar lejos tuyo. Dijo que vos eras malo, que él te había visto levitar.

-Ah, ya sé quien es, he he … no, bueno, pero es una persona muy influenciable ese muchacho. Entre otros problemas fuertes que tiene. Lo que pasa es que sobre mí, acá adentro, hay cosas que se cuentan de boca en boca y fueron agrandando, con los años se fue medio armando una bola de nieve. Todavía hoy, cuando viene la requisa (que no son guardias de acá sino de la cárcel «normal», digamos, vienen cada dos o tres meses), cuando se encuentran el santuario de mi celda, ven las ofrendas, las velas, dicen: «Viejo, vos en qué andás, qué onda rara es esta.» Pero esos pibes ya son más modernos, preguntan más desde la curiosidad, no tanto desde el miedo.

(En el brazo izquierdo tiene un tatuaje con tres símbolos alineados verticalmente: arriba un 666, al medio una cruz invertida y debajo de todo una esvástica dextrógira. La linea de símbolos está custodiada por dos serpientes rampantes a derecha e izquierda.)

-¿Por qué la esvástica inversa?

-La esvástica normal, la de los nazis, representa un giro hacia el sol, hacia la luz. Así que me tatué esta que es al revés, un giro hacia la oscuridad.

-¿Quién te hizo el tatuaje?

-Yo. Me lo tatué solo, mirando el brazo en un espejo.

-¿Por qué rezás al demonio?

-Porque lo siento.

-¿El demonio no inspira los actos malos?

-Si yo pensara eso, sería cristiano. La maldad está en uno, no en la religión … no necesariamente tiene que ser un malvado en su vida. El concepto de que yo, para adorar a Satán, tengo que ser un hijo de puta es un concepto cristiano. Es como decir que la juventud se va a la mierda porque escucha rocanrol. Se va a la mierda pero por mil otras cosas, no por el rocanrol.

 

Título: Magnetizado

Autor: Carlos Busqued

Editorial Anagrama, 152 páginas.

Tercera edición, Argentina, Diciembre 2018.

ISBN: 978-84-339-9850-7