Ilustración

La ilustradora: Camilla Billett

De pequeña los padres de la ilustradora Camilla Billett le dijeron que podía dibujar mientras eso no afectar a otras cosas «más importantes». No ha parado nunca.

 

Cómo empezaste a ilustrar?

Siempre he dibujado. Los domingos largos, lluviosos, aburridos de mi infancia (antes de los smartphones), cobraban vida a través de montones de dibujos y collages. Mis padres tuvieron la prudencia de regalarme muchísimos de lápices de colores, tijeras y buen papel. Pero nunca pensaron que eso llegaría a ser algo más que un pasatiempo. Dibujar se consideraba un hobby y no debía afectar a otras cosas “más importantes”. Pero tuve una profesora fabulosa, una verdadera amiga. Animó a mis compañeros hacer como yo, a dibujar en clase, ja, ja, ja. Pienso en ella con frecuencia. Creo que a todos los chicos les gusta dibujar, pero que a algunos les da una sensación de bienestar especial. Esos son los chicos que potencialmente llegarán a tener una carrera dentro de lo que es el arte y la ilustración.

Yo empecé como ilustradora de libros luego de varios años como Dir. de arte en el mundo de la publicidad. Pero ahí también hubo mucha ilustración, muchas veces elegí el dibujo como medio. O dibujaba yo o contrataba a otros ilustradores. Mi primera asignación de ilustración editorial me la dieron para un comercial totalmente ilustrado que había hecho para la autoridad estatal de carreteras unos años antes. Un día me llamó un editor de la editorial Gyldendal, que había visto esa publicidad y me preguntó si quería ilustrar una nueva serie infantil que tenían en marcha. Me pareció raro, ya que yo nunca había ilustrado libros, pero me salió bien, y ya hemos creado 11 títulos de esa serie. Cuando pasó eso ya había dejado el trabajo en publicidad y estuve trabajando freelance como diseñadora gráfica e ilustradora.

La ilustración editorial se diferencia mucho de la ilustración comercial, pero igual pienso que tienen cosas en común. Por ejemplo eso de haber una narrativa subyacente y un destinatario del otro lado que siempre hay que tener en cuenta. Es necesario dramatizar el mensaje para llegar a tener una historia que capte al lector. Pienso que la fuente de la estética y la semiótica es la misma de alguna forma. Sin embargo, en los libros es necesario detenerse más en los detalles, puedo ser más sútil y dejar fluir más libremente la imaginación, encontrar un ritmo y crear un espacio para reflexionar. Dejar que el lector gaste tiempo y pueda encontrar detalles nuevos cada vez que vuelve a leer.

Contanos un poco sobre tu proceso de trabajo?

Cuando me mandan un manuscrito, siempre me instalo en mi sillón con una taza de té y mi cuaderno. Primero lo leo entero bastante rápido para tener una sensación del espíritu general del libro. Es importante, porque me da una indicación del universo visual. Luego releo de manera más detenida. Entonces me surgen escenarios que o describo con palabras o con esbozos rápidos en mi cuaderno. Luego empiezo el proceso de dibujar bien empapada en la historia. Los esbozos en mi cuaderno suelen ser muy chiquitos, no más que 6-7 centímteros, hechos con lápiz suave. De esta manera siento que tengo más control sobre la composición y los personajes terminan siendo menos duros. Si los esbozos son demasiado grandes es probable que acabe perdiéndome en detalles en un momento demasiado prematuro. Cuando los esbozos están listos, los escaneo, los agrando, corrijo cositas digitalmente y los imprimo para empezar el trabajo con los originales.

Mi manera de dibujar ha cambiado en el camino. Me gusta quedarme en los detalles y que sea fijo y flojo a la vez. Antes de empezar con los colores elijo una paleta que en general busco que sea restringida.

Me gusta la dramatización y experimentar con matrices, colores y perspectivas, pero es probable que beneficiaría de ser más valiente. Lo que más me gusta es dibujar seres humanos y quedo sumamente feliz las veces que logro crear un carácter complejo con una expresión corporal sutil.

Dónde trabajas normalmente?

Eso depende. Estuve trabajando con otros en un co-working acá en Fredrikstad donde vivo (Blender), pero ahora tengo mi estudio en casa. Sin embargo creo que extraño tener colegas, porque cada vez más me encuentro discutiendo conmigo misma en voz alta, así que vamos a ver. Una vez por mes me junto con un grupo de ilustradores de Fredrikstad que nos llamamos Illustrativet nos gusta intercambiar ideas y socializar. Es muy bello. Porque la verdad que es una profesión bastante solitaria la nuestra.

 

Cuál es la mejor hora y música para inspirarse?

Trabajo mejor antes del mediodía, y durante la noche cuando todos duermen. Eso me da energía y tranquilidad a la vez. Durante la noche escucho mucho Tom Waits. Él ha sido mi compañía nocturna desde mis días de estudiante. Durante el día escucho música más variada, la radio y podcasts diferentes. Uno que me gusta mucho es Creative Pep Talk.

 

Todos tenemos momentos en que dudamos de nuestra capacidad. ¿Qué haces para tomar coraje y seguir adelante?

Esa es una pregunta difícil. Tengo días en que no logro hacer absolutamente nada. Dudo tanto que no me animo hacer ni una sola raya, y termino dibujando el mismo dibujo mil veces y me pierdo en detalles insignificantes. A veces me agarra un miedo terrible de no cumplir. Es horrible. Termino sintiéndome miedosa y pretensiosa a la vez. No sé por qué pasa eso, pero ese sentimiento de estar ajada y poco inspirada es angustiante. Para cargarme de energía me ayuda ponerme las zapatillas y salir a correr al bosque. Todo termina siendo menos importante ahí, entre los pinos. O sino me gusta ver arte y el trabajo de otros ilustradores para inspirarme. También puede ayudar el simple hecho de hacer dibujos tontos, sin pretensiones que no buscan que llegar a nada.

 

3 ilustradores que te ha dado una Alegría especial descubrir?

Son tantos que me cuesta elegir. Me inspiran las buenas historias y me gustan libros infantiles tanto como cómics. Hay tantos ilustradores extremadamente buenos en el mundo, pero si me apuran a elegir, voy con el ilustrador de cómics Jacques de Loustal, la ilustradora francesa de libros infantiles Rebecca Dautraumer y el maravilloso Charley Harper.

Y 3 legendarios?

Crecí con Teodor Kittelsen y Tove Jansson y siempre fui admiradora de artistas gráficos japoneses, como Kawase Hasui por encima de todos.

 

En qué estás trabajando ahora?

Estoy con un proyecto de libro propio. Es la primera vez que escribo yo, así que me da un poco de miedo.

Dónde podemos ver tus trabajos?

www. camillabillett.no